miércoles, 14 de enero de 2009

Adiós a tu silencio por fin.


Jamás se fue de ti ese silencio que solo yo conocí...
Cuando creíamos que nunca volverían a observarse nuestros ojos tan disímiles, todo se torno siniestro, quizás aterrador... Pero estabas ahí, frente a mi, mirándome con asombro y preguntándote "¿que hace el aquí?", mientras yo miraba con temor cada caminar, cada acercamiento, cada movimiento y finalmente te sentí, con un abrazo dudoso, pero cediste y yo solo creí.
El día llegó, y todas las preguntas finalmente tuvieron sus respuestas... desperté de tus sueños perpetuos, salí de aquel bosque mutilado en fantasía y silencio aterrador... Escuche tu adiós definitivo, y espero nunca mas volver a sentir ese descontento que nunca creí admitir de ti...
Es un hecho, eres así, refugiándote en tus únicos misterios, ahogándote en un impávido acantilado, infectándote del veneno y la absurda negación de tu ofuscado amor hacia mi...

Me alegra saber que aun sigues así.

Mi historia y tu historia terminan aquí, en el mismo lugar donde la eternidad pudo haber crecido con o sin ti, pero finalmente el destino lo quiso así.

Gracias por permitir escribir el final de la historia que en algún momento de mi vida perdí, ahora es el momento de terminar todo aquí y todos mis recuerdos se incineraran en magnos cajones matizados en sangre y verdades que solo tu y yo podremos fingir...
Fin.

1 comentario:

pablo martin dijo...

que bien!
tu mirada va mas alla de donde puede ver una persona comun.
tus palabras sugieren entrar en un universo que solo tu mente puede crear.
y en el medio de todo encuentro la esencia pura de alguien que no habita este mundo.
eres muy bueno!
11.
adam pablo martin