sábado, 11 de octubre de 2008

Dormir ya no es mi gratitud.


Dormir para mi ya no es gratitud, ya no es una culminación querer desposarme de este mundo y viajar a discretas entelequias mientras mis ojos no ven, mientras mi silencio se ampara en las penumbras de la noche y mis palabras se las lleva aquel espectro que reservadamente se disgrega de mi en las horribles madrugadas.
Canto con miedo esperando una sumisa brisa apaciguadora que me pueda calmar, que pueda llenar vacíos eternos por tan solo momentos, desearía una suave brisa como la de aquellos tiempos, cuando todo era una sonrisa, todo era un resonante caos que manipulaba poco a poco un día, un mes, un año y un par de meses…
La verdad fue desatada a horas tempranas mientras que mis pensamientos no eran de los mejores y a pesar de que mis sentidos estaban destinados a decir solo una palabra me deje llevar por lo que solo el quería escuchar. Ahora es cuando necesito mas de lo que hace mucho no tengo, una palabra quizás, un deseo o simplemente las ganas de pensar en que alguien pueda expresarse.
Dormir para mí ya no es mi gratitud. Solo quiero despertar en calidos brazos.
Porque veo tu rostro perturbador mostrándome furia y odio hacia mi. Poco a poco haces que mis pesadillas sean vistas en plena luz del amanecer. Tengo miedo y solo tú entiendes este miedo indefinido.
Dormir para mí ya no es mi gratitud. Es un malestar una tormenta de recuerdos que alimentan cada tiempo desecho.
Si no estuvieras tú en este momento quizás las cosas hubieran sido distintas. Hubiera continuado un viaje sin objeciones, dudando de aquellos que ni siquiera saben, solo piensan en una vida alegre e impregnada de vacíos eternos considerándolos “momentos inolvidables”, creyendo que todo esto resulta ser un cariño sincero y prometedor.
Dormir para mí ya no es mi gratitud. Quisiera nacer nuevamente. Abordar este lapso sin recuerdos, sin pesadillas, sin rostros respetuosos atormentándome cada noche… recordar esas palabras aunadas con afiladas navajas dañan cada escenario, cada momento.
Solo me desligo, solo viajo en mi gran enigma. Ahora convertido en un fantástico y grandioso océano lleno de futuro, lleno de incandescencia y resguardo, lleno de vida.
Porque no fue creado por mí, fue creado por nosotros.